martes, 6 de enero de 2009

La magia de la noche

Qué coño tiene la noche que es sinónimo de brujería… de soledad… de alevosía… supongo que en algunos casos también de premeditación… todos esos momentos mágicos del año son durante la noche… curioso… la ausencia de sol… tan sólo la luna… no es censora… muda… silente… vista o no, acompaña esos momentos peculiares que despiertan la ilusión… las sonrisas… son malas aliados del corazón… peores del rencor…

Pero esas noches son las que cambian el rumbo de nuestras vidas… son los momentos de las grandes decisiones… todo se consulta con la almohada, y más para insomnes como yo… permiten que la piedra del zapato no duela o te reviente del dolor… es un momento de extremos, sin duda… es el momento de escribir… de disfrutar del humo… de dejar volar la imaginación hacia cualquier parte… incluso hacia oscuras cavernas que no quisieras visitar jamás… la noche ampara los sueños de todos… los deseos… las melancolías… esos momentos en los que cabeza se convierte en una túrmix y puedes pensar cualquier cosa… los efectos secundarios de la noche son inexpugnables… evidentes… y consecuentes con la realidad… es curioso… cuando hablo con alguna amiga que ha dejado una relación, todas me dicen que sus peores momentos eran por la noche… curioso cuando para mí la noche ha sido desde el comienzo de esta aventura la mejor medicina para el corazón… en casa o fuera de ella, da igual… pero siempre, siempre de noche…

A veces, además, una noche significa muchas cosas… hay noches que, sencillamente, están marcadas en el calendario y simbolizan momentos especiales… noches que nos despiertan sonrisas… que a la vez nos entristecen… noches que son, simplemente, especiales… noches en las que te metes en la cama con la ilusión de un niño… por la sorpresa… por el momento que tantas veces has vivido…

sábado, 3 de enero de 2009

El poder de una foto en Badoo

Después de mucho tiempo resistiéndome, sucumbí a la curiosidad –y al aburrimiento, también…- y entré en un site de esos de las ya famosas redes sociales… entre una amiga que insistía, una prima que me invitaba constantemente y una hermana que ya estaba inscrita me convencieron… teclée la dirección, me inscribí… un perfil breve, escueto… no desvelando demasiada información personal porque a nadie le importa tampoco… una foto, la misma que tengo en el Messenger…

De primeras, el ingreso en lo que es ya mi cuenta fue apoteósico… el programita te dice quiénes han preguntado si estás por allí… la primera sorpresa… un buen amigo que veo menos de lo que quisiera… y un botón del pasado… el caso es que, sin comerlo ni beberlo, comenzaron a llegarme mensajes… un auténtico bombardeo… desde la estúpida frase –que yo creo que están preparadas para quiénes no sepan qué decir- “pss, estoy en misión secreta” a el “nunca había visto una cara tan dulce como la tuya”… aquello era un follón de caras, edades, procedencias… cada uno de ellos con una frase halagadora… con algo que te hace sonreír… e incluso, alguna que otra cosa que te sorprende por lo descarado… supongo que en Internet todos perdemos la vergüenza… somos quiénes queremos ser, cómo queremos ser… y, sobre todo, contamos lo que queremos contar… y podemos decir sin miedo porque somos un pequeño espacio de esa inmensa red que es Internet…

La cosa empezó muy bien… con conversaciones agradables con gente interesante… un mero entretenimiento… y, para mí, un auténtico descubrimiento de hacia donde va este mundo... nos relacionamos a través de una pantalla con desconocidos en vez de hacer lo mismo en cualquier bar... sin embargo, una semana después, estoy a dos décimas de darme de baja… es curioso cuando lo único que quieres es charlar por puro placer y te encuentras con que, poco más o menos, tu compañero de conversación está analizando las probabilidades de compatibilidad como pareja… ¿dígame?... en ese momento es cuando toca sacar el armamento pesado…o cuando una de las personas a las que le has dejado clarísimo que tú no buscas nada más allá de charlar con alguien le ha enseñado tu foto a su madre… y ésta te da el visto bueno… sí, lo que me faltaba por ver… o más bien por leer…

Lo cierto es que, tras 7 días de experimento, estoy a nada de desaparecer de este extraño mundo de Badoo… en parte, porque creo que pese a la sinceridad y lo directo del “no busco nada más allá de charlar” hay quien no lo entiende… sin embargo, me quedo con la parte positiva… pese a ser como una charcutería –vía Internet, pero charcutería humana al fin y al cabo- lo cierto es que me ha subido la moral… una simple foto puede despertar comentarios peculiares… subirte la moral… hacerte sonreír… que el objetivo es el que es, está claro… pero a nadie le amarga un dulce… y, de cuando en cuando, sienta bien leer frases agradables… cosas bonitas… aunque sean de extraños... tan frías como lo es una pantalla…

Amortiguando soledades de una madrugada

La cosa empezó de la manera más tonta… estar en casa, con tus padres, implica un cierto recogimiento… más después del festival vivido en Nochevieja… y todavía más cuando vienes poco a casa y, tal y como pintan las cosas, quizás estés bastante tiempo sin venir… el caso es que opté por quedarme en casa, ver a mi hermana jugar a la Wii y aprovechar para mirar mi correo… nada más entrar en Gmail, una de mis amigas de siempre estaba conectada… esperaba la aparición del señor de la ventana de al lado entre cafés irlandeses made in home… yo me reía desde este lado de la pantalla mientras comprobaba lo peculiar que es la vida… cómo algo tan simple como un ordenador puede hacerte compañía un viernes por la noche…

Sin embargo, la noche avanzó… y mientras el señor de la ventana de al lado se marchaba de copas, mi amiga comenzó con su propia sesión de bar sin salir del salón de su casa… como pasa sólo en algunas ocasiones en las que la vida pesa demasiado, lo que había de ser un pedo divertido se convirtió en un mal rato… en plantearse una vida completa… en mirar de frente a la soledad… al silencio de un teléfono que no suena… a esos planes que no surgen… a esos hombres que no llegan o que se van… mi amiga me relataba su desesperación y su llanto a través de líneas de un chat… podía sentir lo que estaba pasando… podía entender que el Barceló no es un buen compañero en madrugadas en las que parece que el alma pesa demasiado… en las que el desengaño, la desilusión y el vacío parecen colarse en cada gesto… en cada pequeña cosa… el Winamp de mi amiga no podía elegir música más triste… y yo mientras leía su dolor a través de una pantalla… a sabiendas de que vivir esos trances en soledad es jodido… pero que, a la vez, es necesario… a veces llorar nos permite liberarnos… soltar lastre… volver a reinventar al día siguiente con el clavo en la cabeza y esa melancolía que te deja el cuerpo deshecho… quizás lo peor de esas noches en las que el mundo se te viene encima no sean las madrugadas, sino los amaneceres…

Empecé a pensar en lo curioso de esta sociedad… en el vacío… en esta generación perdida que somos a caballo entre la desilusión y el no compromiso… vivimos, sí, pero a veces lo hacemos conformándonos con lo puesto… y eso nos demuestra que la soledad forma parte del decorado de nuestras vidas… podemos entenderla bien o mal, eso está claro… a veces es una aliada, a veces una enemiga… pero en cualquier caso es un trance que nos permite desahogar el peso del corazón… a veces hay cosas que no podemos contar, que necesitamos simplemente callar… y, al hacerlo, estos secretos nos recuerdan que estamos vivos… a veces hay que hundirse para salir a flote… a veces necesitamos una dosis de amargura para volver a colocar la escala vital de valores… a veces, simplemente, extrañamos alguien con quien charlar más allá de una pantalla… alguien que nos acompañe en estos extraños trances del corazón que, muchas veces, no comprendemos…

viernes, 2 de enero de 2009

31 de diciembre: la noche espiral

Sí, mi fin de año ha sido peculiar este año… deseaba tanto que llegara esa noche maldita para decir “ciao” al ya pasado –aleluya!- año par… se presentaba fría... sobresaltada… sea como fuere, yo lo tenía claro: era mi noche… la que tanto había esperado… la que por fin me esperaba para cerrar capítulo… el año II se acercaba y yo sólo deseaba que llegara…

Pasé un día extrañamente ocupado… haciendo recados… paseando por León… escribiendo mis últimas cartas imaginarias del año… terminando un cuaderno que desde hace tiempo necesitaba ser colocado en la estantería… inmolando aquéllos cementerios sagrados donde ya no reposan los cadáveres… quemé esos rastrojos para poder abonar el campo, y la verdad es que no sentí la necesidad de quemar nada más… volví a casa justo para prepararme… para empezar este 2009 con mi mejor cara, mi mejor vestido… mi mejor sonrisa… el descaro me hizo fumar tranquilamente mientras escuchaba a través del iPhone la banda sonora de este año que acaba de morir… canciones elegidas para recordar que 2008 quedaba atrás como muchas otras cosas… me miré al espejo… esta es mi noche, me dije… y la voy a vivir…

Tras la cena, llegó el momento de las uvas… Kira Miró y el hombre de la capa, ese que no logro imaginarme de otra manera presentando el Gran Prix… 12 uvas, 12 deseos… los realicé… se los pedí a esa luna creciente que amparaba la noche en la que el año muere y da paso a uno nuevo… y llegó con el sonido de una botella de champagne que se descorchaba… bebí… sentí las burbujas, el sabor… la ilusión de un sabor distinto, nuevo… como el año… Nerea parecía sacada de una tienda de juguetes con su cara de muñeca…


La primera parada, un garito llamado el Plástico… os juro que si me dicen que estoy en Malasaña me lo creo… di gracias al nuevo año por haber comenzado mi noche allí… entre conversaciones sobre relaciones difíciles, Luisón me dijo que se estaba enamorando… Javi, con su camisa por fuera y la corbata deshecha, ocupada ese lugar en Freakeland que le hace especial… mi hermana bailaba al son de unos tal “Dorian”… un grupo la mar de alternativo que es su favorito… tres copas, sí… Brugal con limón… un par de cigarros… la noche se animaba… de golpe, nuestro pequeño cuarteto se convirtió en una pequeña manifestación… de dónde habia salido tanta gente?, me pregunté… pero los efectos secundarios del ron comenzaban a hacer su efecto y, con el paso de una mosca, lo olvidé… lo mismo daba, resultaba divertido…

Después nos fuimos al In Situ… de ahí al Consistorio… y llegados a ese punto, lo siento, no puedo ser mucho más explícita… con mi sexto asalto a la barra se me olvidó cómo se cuenta, Nerea me ha tenido que hacer el inventario de consumiciones esta mañana… sólo sé que bailaba… hablaba… reía… y sonreía… mucho, muchísimo… escuché tras de mí “estás increíble” y la voz me resultó conocida… al girarme, simplemente flipé… un compañero del colegio… de esos que un día fueron amigos y que, con el paso de los años, vas perdiendo y sólo recuperas a través del Facebook… sé que me hizo un resumen de su vida, pero salvo que es veterinario no recuerdo muchos más detalles… el tiempo pasaba y aquélla situación cómica fue convirtiéndose en comodidad… en satisfacción… en una auténtica acción de ligoteo por su parte... sí, para qué engañarnos… a veces es necesario escuchar cosas bonitas…

La noche corrió, voló… estaba dentro de esa espiral… con todos sus ingredientes… y, la verdad, me encantaba… con el codo apoyado en la barra de un bar, me di cuenta de que había terminado el maleficio… había logrado sacudírmelo… cuando ya es hora casi de levantarse, mi hermana no podía ya más conmigo… sólo quería que nos fuéramos… esa es la putada de una sóla llave para dos... de dormir en casa de tu abuela… no recuerdo bien el camino de vuelta… durante un rato estuvimos acompañadas… pero ellos siguieron con las copas mientras nosotras volvíamos a casa… yo un poquito borracha, mi hermana muerta de la risa… esta pequeña ciudad medieval bailaba conmigo... la situación, por lo visto, era curiosa...

Me gustó la noche, no os voy a mentir… la viví… la saboreé… y empezar con ese cocktail de sensaciones un año nuevo nunca está de más…

Feliz 2009 a todos los que os asomáis a este rincón del mundo!