
El comienzo de esta aventura fue de lo más singular… al volver de Colombia, a través de la que fuera la única persona que sin apenas conocerme trató de hablar conmigo durante meses… daba igual que no la respondiera nunca, ella de cuando en cuando lo volvía a intentar… escribirle un mail a esa amiga extrañamente desconocida fue una de las cosas que tenía pendientes antes de dar el salto al otro lado del charco… y por eso estoy hoy aquí… a punto de recorrerme España en autobús con un grupo de chicos con muchas ganas de cachondeo… yo también fui así, pienso cuando les pido que si no duermen al menos disimulen… cómo un búho como yo, me pregunto, trata de hacer dormir a otros… no tengo nombre, me llaman “la periodista”… mi labor como relaciones públicas es lograr que salgan en los medios… una de las ramas de mi profesión que menos me gustan y que, sin embargo, más suelen darme de comer… eres una jodida, me decía una buena amiga hace poco, para no gustarte no veas lo bien que se me da… lo pienso… me hace gracia… vendo historias, es lo que hago… y, de alguna manera, me gusta pese a repetir 200 veces el mismo rollo… lo complicado del tema es que, como no en mi mundo de casualidades, he salido a muerto por nota de prensa… sí… yo mandaba algo a los medios, alguien se moría… primero Antonio Vega… joder, pensé, pese a que desearía que fuera eterno hace dos décadas que podría haber pasado y pasa el día de mi nota de prensa… con la segunda murió Benedetti… el director de cultura de un periódico nacional no pudo por menos descojonarse… es mandar tú algo, me decía, y yo tengo un fiambre… le propuse no mandarle nunca nada más si publicaba algo… no te queda más remedio, le decía muerta de la risa, si no te veo escribiendo únicamente necrológicas… cuán negro puede ser el humor cuando te ríes de ti misma y tus circunstancias…
El día del concierto llegó… y, por algún motivo desconocido, los astros se alinearon para darnos por el culo… a eso se le sumó la final de la Champions League… contra el fútbol, nada puede… cuando el cámara de Telemadrid apareció en el Corral de Comedias de Alcalá –media hora tarde, por cierto- casi le planto un beso en los morros… me acabas de hacer madre, le dije con una gran sonrisa, grábame a los niños que están todos muy ilusionados con su gira… si de algo me he dado cuenta con esta gira, es que mi profesión está mucho más jodida de lo que yo creía… cosas de la música, el concierto terminó… con pocas personas en el patio de butacas, sí… pero tengo que reconocer que, quizás, sería la magia de ese Corral con tanta solera o sentir por primera vez a qué demonios sonaba eso que yo vendía por teléfono a desconocidos… pero lo cierto es que, a pesar de todo, salí de allí con una sensación especial… pese a los nervios… pese a que esa amiga que me metió en esta aventura se desollara los pies recorriéndose la bendita ciudad de Cervantes… pese a que la coordinadora de todo este sarao –que ya se llama Nagasaki para mí, sobra la explicación- casi fallezca en el intento… ellos habían tocado, la gente había disfrutado… sobraba todo lo demás…
Llegamos a cenar… en la tele, como no, el partido… todo el mundo loco por ver al Barça… Messi es un auténtico ídolo de masas en Venezuela, cosa que descubrí cuando marcó su gol del partido… no saben los culés el filón que se están perdiendo en el país de más allá del mar… simplemente, los sienten… los adoran… son su equipo y de nadie más… curiosidades dulces de la vida… más cuando, en ese momento de mi vida, animaba al Manchester United y me alegraba a la vez de que el Barça estuviera ganando… uno de los representantes del “Sistema” –que es como se llama esta fundación… sí, da un poco de miedito o al menos a mí- decidió que yo no debía fumar más… reclamarle que me devolviera el paquete que me había escondido se convirtió en todo un acto de galantería de abuelito… en Venezuela a las mujeres bellas no se les deja fumar, me decía muy serio, y usted es muy linda… pues en España, le contesté yo con mucha guasa, a las guapas y a las feas se les permite… me lo tuvo que devolver… no sé si por mi respuesta o porque le amenacé con ir a la máquina a por otro paquete…
He sobrevivido al primer día con “mis niños de Venezuela”, como les llamé todo este tiempo de atrás… hombres ya que de niños no tienen nada… la representación femenina se reduce a unas pocas chicas… he sobrevivido a esta locura de música, alteración y descontrol… y, lo que es todavía mejor, lo he disfrutado… y mucho…